Bendito Fantasy

Fantasy Premier League · Leo Darutto

La guerra de los clones

La conversación sobre los clones en FPL vuelve a encenderse: qué significa copiar equipos, cómo afecta al ranking y qué podría hacer el juego para premiar decisiones propias.

La guerra de los clones

6,000 clones. No seis. No sesenta. No seiscientos. Se habla de seis mil.

Esta semana volvió a encenderse una conversación que lleva tiempo rondando al Fantasy Premier League. En redes comenzó a circular un dato particularmente llamativo: FPL Harry tendría alrededor de 6,000 clones de su equipo. Que sean exactamente seis mil no es realmente lo importante; lo relevante es la dimensión que ha alcanzado un fenómeno que conocemos desde hace tiempo.

Existen muchos creadores de contenido que cada semana analizan jugadores, calendarios, estadísticas, transferencias y posibles capitanes. Nosotros hacemos exactamente eso. Pero una buena parte de los creadores ingleses tiene además la costumbre de revelar su propio equipo antes del deadline, muchas veces durante una transmisión en vivo. Y hay gente que no solamente escucha el consejo: copia el equipo completo, con los mismos jugadores, las mismas transferencias, el mismo capitán y, en la siguiente jornada, vuelta a empezar.

Que alguien decida jugar así puede parecer irrelevante. Después de todo, cada manager debería poder hacer con su equipo lo que quiera. El problema aparece cuando dejamos de hablar de diez o veinte personas y empezamos a hablar de miles.

¿Qué pasa con una competencia individual cuando miles de participantes están jugando, en la práctica, con una sola cabeza?

Coincidir no es copiar

Antes de sacar las antorchas hay que establecer algo importante: tener jugadores iguales no convierte a nadie en un clon.

Hay futbolistas que simplemente forman parte del template. Si Haaland está en un gran momento y tiene buenos partidos por delante, es perfectamente razonable que miles de managers lleguen independientemente a la conclusión de que deben tenerlo. Lo mismo sucede con Morgan Rogers, João Pedro o cualquier jugador que en determinado momento combine precio, minutos, forma y calendario.

De hecho, LiveFPL tiene una herramienta particularmente interesante para observar este fenómeno. Su definición actual de clon es bastante específica: mismo equipo titular y mismo capitán durante esa jornada. La plataforma también calcula un clone rating y muestra qué porcentaje de managers comparte determinado número de jugadores con tu XI.

Al revisar mi propio equipo esta semana, el resultado decía que era literalmente uno entre nueve millones. Mi clone rating era de aproximadamente 42.5. Pero lo realmente interesante estaba más abajo: alrededor del 94% de los equipos compartía al menos cinco jugadores conmigo, mientras que al aumentar la coincidencia hasta 12 jugadores el porcentaje caía hasta aproximadamente 0.2%.

LiveFPL clone rating y coincidencia de jugadores

Eso explica perfectamente por qué mirar solamente una jornada no es suficiente. Compartir cinco jugadores puede ser simplemente template, e incluso compartir siete u ocho puede tener una explicación perfectamente legítima. Pero si durante varias jornadas dos equipos mantienen prácticamente la misma estructura y, además, realizan las mismas transferencias en la misma secuencia, la coincidencia empieza a contar una historia diferente.

¿Los clones realmente perjudican tu ranking?

Aquí aparece la primera gran molestia. FPL Harry no es cualquier manager. Entre sus mejores resultados históricos presume posiciones finales de 510, 1,345, 3,814, 5,401 y 6,470, es decir, múltiples temporadas terminando dentro del Top 10K. Imaginemos entonces que un creador con ese historial vuelve a tener una gran temporada y varios miles de managers están replicando sus movimientos. Si todos esos equipos permanecen cerca unos de otros, una parte considerable del ranking puede quedar ocupada por distintas cuentas que representan esencialmente la misma estrategia.

Desde esa perspectiva, para el manager que está tomando sus propias decisiones resulta fácil sentir que compite contra algo artificial. Pero hay un problema con ese argumento: también funciona al revés. Si existen miles de equipos iguales por encima de ti y tú consigues superar al equipo que todos ellos están replicando, potencialmente acabas de superar también a miles de clones. Lo que parecía una muralla puede convertirse en una catapulta. Por eso quizá no sea correcto decir que los clones necesariamente hacen más difícil subir en el ranking; en algunas jornadas pueden perjudicarte y en otras pueden provocar exactamente lo contrario.

Quizá los clones no hacen necesariamente más difícil el ranking. Lo que hacen es deformar su distribución.

Y eso cambia la discusión. Ya no estamos preguntando únicamente si alguien nos está quitando un lugar dentro del Top 10K; estamos preguntando si tiene sentido que una competencia que consideramos individual contenga bloques de miles de equipos tomando exactamente las mismas decisiones.

Cuando el problema entra a tu miniliga

En el overall rank todavía podemos discutir si los clones te benefician o perjudican, pero en una miniliga entre amigos la sensación puede ser muy diferente. Imagina una liga de 15 personas: amigos, familiares, compañeros de trabajo o simplemente un grupo que lleva años compitiendo. Catorce managers están revisando partidos, equivocándose con sus transferencias, acertando diferenciales y sufriendo cada fin de semana; el número quince decide hacer algo mucho más sencillo: copiar durante toda la temporada a un creador que termina dentro del Top 10K.

Si el creador tiene una gran temporada, probablemente nuestro amigo también. Y como consecuencia perfectamente puede terminar levantando la copa de la miniliga. Por lo que dentro del esquema de la competencia formalmente ganó. Los puntos están en su cuenta. Hizo las transferencias desde su teléfono y FPL no establece ninguna diferencia entre sus decisiones y las del resto.

Los puntos pueden ser tuyos. La pregunta es cuánto de las decisiones también lo fue.

¿Cómo criticas al ganador? Su respuesta probablemente será sencilla: esa fue su estrategia y funcionó. Y quizá tenga razón. Pero también es ahí donde hacer visible el fenómeno podría cambiar las cosas. Tal vez FPL ni siquiera necesite decidir inmediatamente quién merece o no merece un premio; quizá primero podría darnos información suficiente para que cada miniliga decida qué valor quiere darle a ese resultado.

¿Qué podemos hacer con los clones?

Esta semana lanzamos precisamente esa pregunta desde la cuenta de Bendito Fantasy. Las respuestas fueron desde el resignado “no se puede hacer nada” hasta distintas maneras de intentar modificar el juego, y la conversación no se limitó a nuestra publicación.

En Bluesky, Mark Church publicó una de las propuestas más creativas que encontramos: establecer una penalización relacionada con el número de equipos duplicados dentro del Top 1M. Su idea propone perder un punto por cada diez duplicados, con una deducción máxima de diez puntos.

Es una solución agresiva y tendría un problema inmediato: ¿cómo sabemos que alguien realmente está copiando? Castigar simplemente por tener un equipo idéntico durante una jornada podría penalizar coincidencias perfectamente legítimas, especialmente cuando existe un template muy marcado. Por eso hay otra alternativa que me parece particularmente interesante.

En lugar de castigar al clon, premiemos al scout

El Fantasy del Mundial 2026 utilizó una regla que sería fascinante probar dentro de FPL: el Scouting Bonus.

El mecanismo premiaba con dos puntos adicionales a un jugador con menos de 5% de selección cuando conseguía más de cuatro puntos en un partido.

La idea encaja sorprendentemente bien con este problema porque cambia completamente el incentivo. Y en lugar de perseguir a quien copia, premias a quien encuentra algo diferente. De esa manera, si detectas antes que los demás a un jugador de baja selección y funciona, recibes una recompensa. Si un creador recomienda al futbolista y miles de managers comienzan a incorporarlo, eventualmente deja de estar debajo del porcentaje necesario y desaparece esa ventaja.

Tu descubrimiento deja de valer puntos adicionales precisamente cuando deja de ser un descubrimiento.

Esta elegante solución no elimina los clones, pero introduce un elemento que recompensa el scouting, el riesgo y la capacidad de separarse del template. Y quizá eso sea más interesante que simplemente repartir castigos.

¿Y si FPL simplemente los identifica?

Hay una tercera posibilidad: no quitar puntos, no prohibir equipos y no impedir que alguien copie. Simplemente hacerlo visible.

FPL tiene los datos necesarios para observar cómo cambia un equipo jornada tras jornada. Podría desarrollar una métrica que no busque coincidencias durante una semana, sino patrones durante cuatro, cinco, seis o más jornadas. Mismo equipo, misma transferencia; siguiente jornada, misma estructura, mismo movimiento; después otra vez. Una coincidencia puede ser casualidad, pero cinco jornadas reproduciendo la misma secuencia de decisiones empiezan a parecer algo distinto.

Si el patrón alcanza determinado nivel, FPL podría mostrarlo en el perfil del manager y en las miniligas con una advertencia como “Alta coincidencia sostenida de decisiones” o incluso “Patrón de clonación detectado”. Si se mantiene durante un tercio de la temporada, entonces podríamos empezar otra discusión: ¿debería ese equipo seguir siendo elegible para determinadas copas, premios o reconocimientos? No estoy convencido de que quitarle puntos sea la solución, pero sí me gustaría saberlo cuando estoy compitiendo contra él.

¿Pero quién copió a quién?

Y aquí mi propia propuesta empieza a complicarse. Supongamos que encontramos diez equipos realizando exactamente las mismas transferencias durante cinco jornadas. ¿Quién es el original? La respuesta no necesariamente es el creador de contenido con más seguidores.

El FPL moderno está lleno de modelos de puntos esperados, optimizadores, herramientas estadísticas y sistemas que recomiendan transferencias. Muchos creadores pagan por estos servicios y utilizan esas proyecciones como parte de su proceso de decisión.

Entonces puede ocurrir algo perfectamente razonable: el creador A consulta un modelo y llega a determinado equipo; el manager B tiene acceso a la misma herramienta, hace el mismo ejercicio y obtiene prácticamente la misma recomendación. B nunca vio el video de A. ¿Lo copió? Probablemente no. Y todavía podemos ir un paso más lejos: quizá el creador que miles de personas consideran el “original” tampoco construyó independientemente ese equipo, sino que simplemente siguió las recomendaciones del mismo modelo.

Entonces la pregunta “¿quién copió a quién?” empieza a perder utilidad. Quizá lo que realmente podemos detectar no sea la autoría, sino el patrón.

No importa necesariamente si el manager está siguiendo a FPL Harry, a otro creador, a un algoritmo o a un optimizador. Lo que podemos medir es hasta qué punto determinadas decisiones se están reproduciendo sistemáticamente. Ni siquiera eso sería infalible, pero nos permitiría empezar a distinguir entre dos cosas que hoy metemos dentro del mismo ranking sin ninguna diferencia visible: miles de managers llegando a decisiones parecidas y miles de equipos reproduciendo sistemáticamente una misma secuencia de decisiones.

¿Tenemos realmente un problema?

Tal vez esa sea la pregunta que todavía no hemos contestado. LiveFPL ya demuestra que podemos medir similitud entre equipos: la herramienta cuenta clones para una jornada, calcula un clone rating y mide cuántos jugadores compartes con otros managers. Pero quizá la métrica realmente interesante todavía no existe. La pregunta no sería “¿Cuántos equipos son iguales al mío hoy?”, sino “¿Cuántos llevan semanas tomando las mismas decisiones?”

FPL siempre ha sido un juego de información. Todos vemos los mismos partidos. Todos tenemos acceso a estadísticas. Todos podemos escuchar podcasts, leer artículos, revisar modelos y seguir creadores.

Sería absurdo pedir que cada decisión apareciera espontáneamente dentro de nuestra cabeza, pero existe una diferencia entre utilizar información para tomar una decisión y pedir que alguien más tome todas las decisiones por ti. Dónde está exactamente esa frontera es mucho más difícil de determinar, y quizá por eso La guerra de los clones apenas está comenzando.

Queremos saber qué harían ustedes. ¿Penalizarían a los equipos duplicados? ¿Incorporarían un Scouting Bonus? ¿Mostrarían públicamente un índice de clonación? ¿Excluirían de copas a quienes mantengan patrones extremos durante buena parte de la temporada? ¿O simplemente dejarían todo exactamente como está? La conversación queda abierta.


Espantapájaros

Estamos a punto de entrar a una nueva fecha FIFA que, a mi parecer, llega demasiado pronto después de haber tenido un Mundial. Y no solamente llega pronto: tendremos una ventana internacional particularmente larga.

Hay algo que tradicionalmente acompaña estos parones y que en el argot futbolero conocemos como el virus FIFA. Los jugadores abandonan sus clubes, se incorporan a sus selecciones y algunos regresan lesionados. Pero también existe el fenómeno contrario: esas oportunas molestias físicas que aparecen justo antes de que un futbolista tenga que viajar con su selección. Algunas son completamente reales; otras inevitablemente generan sospechas sobre cuánto interés tiene un club en permitir que uno de sus jugadores más importantes acumule minutos adicionales lejos de casa.

Esta semana tenemos un caso particularmente interesante con João Pedro.

El delantero fue retirado de la convocatoria de Brasil por lesión y sustituido por Martinelli, de Fluminense. Al mismo tiempo, Xabi Alonso no lo ha descartado definitivamente para el partido de Chelsea contra Brentford y ha dejado la decisión pendiente de la última sesión de entrenamiento.

Conveniente o no, para nosotros lo importante es qué hacer con esa información en Fantasy, y mi postura por ahora es tener paciencia. João Pedro está atravesando un gran momento y una lesión que coincide con una fecha FIFA no me parece razón suficiente para salir corriendo a venderlo antes de conocer mejor su situación. Para eso también construimos una buena banca.

Esperemos información. Y si resulta que después de descansar durante la fecha FIFA está listo para volver con Chelsea, quizá descubramos que esta vez el famoso virus FIFA llegó antes de que comenzara la fecha FIFA.

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